Hace ya tiempo que no hacemos uno de nuestros análisis de
carácter empresarial, así que para el post de hoy hemos seleccionado una crisis
empresarial mundialmente conocida y con gran repercusión en los medios de
comunicación, el caso de Facebook. Tras las elecciones norteamericanas y la
victoria de Donald Trump, la red social fue acusada de colaboración con el
gobierno ruso para interferir en el resultado de las elecciones y de la cesión
de datos de 87 millones de usuarios a la empresa británica Cambridge Analytica,
quien los usaría para manipular al público a través de esta red social. Tras este, otros escándalos han manchado la
reputación del gigante tecnológico en estos últimos dos años, por ejemplo la
denuncia de un ex empleado de Facebook sobre supuestas prácticas discriminatorias
hacia personas negras y otras minorías raciales. Todas estas acusaciones ha
hecho que Facebook contabilizase la pérdida de más de 15 millones de usuarios a
finales de 2017 y que su valor en bolsa se vea reducido.
Tras los escándalos continuos, la empresa decidió tomar
medidas para limpiar su nombre, pero dichas medidas han resultado ser demasiado
“agresivas” y solo han agravado la situación, de la que no consigue reponerse. Una
de estas medidas, cuya responsable es Sheryl Sandberg, jefa de operaciones de
Facebook, fue contratar a una compañía de relaciones públicas llamada Defined
Public Affairs (que trabaja también con el partido republicano) que ataca a la
competencia que critica a Facebook, especialmente Google y Apple, empleando
tácticas de descrédito, y a la vez minimizando su culpa en los escándalos. A
pesar de negarse a hablar ante los medios en un principio y limitarse a
permitir a ejecutivos que realizasen videoconferencias desde Silicon Valley, el
CEO Mark Zuckerberg ha terminado compareciendo ante los medios y el Congreso y Senado
de Estados Unidos, apelando al desconocimiento e inocencia de la empresa en los
casos de Rusia y Cambridge Analytica y pidiendo perdón públicamente.
En una de estas audiencias en la que Zuckerberg se presentaba
ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, la
congresista demócrata Alexandra Ocasio-Cortez lo cuestionó duramente sobre el
comportamiento de Facebook en relación a la desinformación y sobre la cesión de
datos a Cambridge Analytica. Las respuestas del CEO fueron esquivas y poco
concretas, y el interrogatorio tuvo amplia repercusión en los medios, añadiendo
más críticas a la ya dañada reputación de Facebook.
Facebook también ha tomado medidas para combatir la difusión
de noticias falsas en su plataforma (otra de las causas de su pérdida de
reputación) mediante la activación de una nueva función para detectarlas. Debido
a las críticas surgidas por las noticias falsas, la empresa anunció que los
usuarios verían menos noticias y más contenidos de amigos y familiares. Esta
decisión ha tenido un notable impacto en los medios. Según un estudio de Business
Insider, las acciones de la empresa han caído casi un 5% por este motivo. El vicepresidente
de contenidos de noticias de Facebook, Adam Mosseri, declaró que esta medida
provocaría "ansiedad" en los medios, las organizaciones sin fines de
lucro, los pequeños negocios y muchos otros grupos que se apoyan en la red
social para llegar a la gente. Esto no solo afectará a los medios sino también
a la manera de informarse de los usuarios, que cada vez leen más noticias en
las redes.
Otra de las tácticas de Facebook para “cubrir” las noticias
sobre sus pérdidas es no informar sobre ello, sino mencionar solo las zonas
donde ha habido crecimiento (los mercados de Estados Unidos y Canadá, aquellos
que más afectan a su valor en bolsa).
Las redes sociales en general han sido criticadas por el
trato a la privacidad de la gente, aunque actualmente es Facebook la que se
encuentra en el punto de mira. Las críticas se han realizado desde usuarios,
medios y empresas, y también desde el cine o la televisión. Series y películas
han hecho referencia a la adicción actual a las redes sociales y han creado
futuros ficticios donde la tecnología traspasa los límites de la privacidad y
de la vida misma, con el objetivo de hacer reflexionar a las empresas
tecnológicas como Facebook sobre su influencia en la psicología humana. Por
parte de Facebook, solo las criticas han hecho reaccionar a Zuckerberg y su
equipo y tomar medidas para la protección del usuario, aunque por ahora los
resultados de su estrategia no parecen haber mejorado su situación.
No hay comentarios:
Publicar un comentario